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#Salario: ¿Qué nos jugamos en 2022?

Como venimos reclamando durante los conflictos salariales de los últimos años, el objetivo central de las y los judiciales en la discusión salarial que se avecina pasa por recuperar la fuerte caída del salario producida en 2018 y 2019, durante la gestión de María Eugenia Vidal.

Pese a una pequeña recuperación lograda en 2021, al día de hoy los salarios de las y los empleados y funcionarios del Poder Judicial presentan una pérdida de su poder adquisitivo del 23,8% respecto de los sueldos vigentes a diciembre de 2017.

📊 Para tener una referencia concreta de la caída salarial que sufrimos en los últimos años, si lográramos recuperar el nivel salarial vigente a 2017, un ingresante al Poder Judicial que hoy percibe $56.643 debería recibir $74.316; y un o una Oficial Mayor con 20 años de antigüedad debería tener un haber de $198.787, muy por encima de los $151.515 que percibe actualmente. Tal es la magnitud del deterioro salarial que debemos remontar.

Presentándolo de otra manera, para recuperar el valor que nuestros salarios tenían en 2017, durante 2022 necesitaríamos lograr un incremento del 31,2% por encima de la inflación que se registre a lo largo de este año. Resulta indudable que ese objetivo no es posible de conseguir en una sola negociación paritaria, por lo que resulta fundamental definir cuánto salario nos proponemos recuperar durante 2022, ya que ello va a determinar la cantidad de años que nos demandará volver a tener los niveles salariales previos a la caída.

Así, para lograr ese incremento del 31,2% necesitaríamos, por ejemplo, 6 años seguidos de ganarle por 5 puntos a la inflación, o más de 10 años consecutivos de aumentos anuales de 3 puntos sobre la inflación.

➡️ #Sintetizando, en 2022 consideramos razonable -y a la vez ambicioso en este escenario-, trazarnos como objetivo central obtener un aumento salarial no menor a 5 puntos porcentuales por encima de la inflación anual. También debemos prestar gran atención a que ninguno de los tramos de aumento que se acuerden queden por debajo de la inflación que se registre en cada período, porque de lo contrario la recuperación anual que se pueda lograr tendrá un menor impacto real en nuestros haberes.

Finalmente, también debemos exigir que se cumpla el compromiso de la Suprema Corte de fijar como un derecho permanente las recategorizaciones de las tres últimas categorías logrado en 2021, y a partir de ello avanzar en un esquema de promociones automáticas para los niveles intermedios y superiores.

El contexto nacional para llevar adelante esa pelea dista de ser el mejor. El acuerdo anunciado por el gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional implica el compromiso de producir un fuerte ajuste en el gasto público, lo que casi siempre representa una mala noticia para el salario de las y los trabajadores estatales a nivel nacional, provincial y municipal.

De allí que podamos imaginar que para que ese ajuste fiscal no se descargue una vez más sobre nuestros salarios, las peleas que tendremos que afrontar serán más difíciles, aumentarán las tensiones con el gobierno provincial y, por lo tanto, debamos construir una fuerza mayor para conseguir nuestros objetivos.

➡️ Sólo podremos obtener esas conquistas si logramos sumar fuerza a nuestro reclamo. Una fuerza que se expresa concretamente en la participación activa de miles de judiciales en los debates y en las acciones que definamos colectivamente en cada momento. Para lograr eso, creemos que debemos abrir ese debate con recorridas y asambleas en cada lugar de trabajo y en cada edificio judicial, en toda la provincia. En esa misma línea, solicitamos a la conducción provincial de la AJB que convoque formalmente a asambleas en las 20 departamentales donde podamos definir los objetivos de esta negociación y acordar medidas para el caso que el gobierno provincial continúe demorando la negociación paritaria.

#SinLucha #NoHayDerechos‼️